MINERÍA RESPONSABLE

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¿Dónde está el dinero del Canon Minero? La verdad sobre la incapacidad de gestión en el Perú.

La minería responsable en el Perú constituye uno de los motores económicos más potentes para la descentralización y el desarrollo. A través del pago de impuestos, regalías y el canon minero, el sector transfiere anualmente miles de millones de soles a las regiones productoras. Al cierre de los últimos ejercicios, las transferencias acumuladas por actividad minera han superado de forma constante los 10,000 millones de soles anuales.

Sin embargo, al recorrer los distritos y provincias que reciben estos fondos, la realidad contrasta drásticamente: brechas sociales abiertas, falta de infraestructura básica y proyectos paralizados. ¿Por qué la abundancia de recursos no se traduce en desarrollo? La respuesta no está en la recaudación, sino en la crítica incapacidad técnica de las autoridades electas, un factor que no solo frena el progreso, sino que destruye la paz social.



1. El Top de Beneficiarios: ¿Qué regiones reciben más?

Los recursos de la minería se concentran en las regiones donde se ubican las principales operaciones formales del país. Los departamentos que lideran históricamente la recepción de transferencias (Canon Minero, Regalías Legales y Contractuales, Derecho de Vigencia y Penalidades) se distribuyen bajo una cruda realidad de ineficiencia técnica:

Departamento / RegiónOrigen de la Riqueza MineraDestino Principal de los Fondos (Municipios Millonarios)El Cuello de Botella Crítico
ÁncashPolimetálica (Cobre, Zinc)San Marcos (Huari)Obras paralizadas por expedientes deficientes.
ArequipaCobre a gran escalaYarabamba / Cerro ColoradoDinero atrapado en cuentas por disputas técnicas.
CajamarcaOro y metales preciososCapital y zonas de influenciaAtomización del gasto en infraestructura menor sin impacto.
Tacna y MoqueguaCobre y MolibdenoIlabaya / TorataAlta transferencia per cápita con baja ejecución real.

2. Gobiernos Regionales y Municipios con Presupuestos de "Primer Mundo"

El dinero de la minería se divide por ley: un porcentaje va al Gobierno Regional, otro a las universidades públicas de la zona, y la mayor parte se atomiza entre las municipalidades provinciales y distritales. Esto ha creado municipios con presupuestos que superan individualmente al de ministerios enteros o capitales de provincia de Sudamérica.

Los Municipios "Millonarios":

  • Distrito de San Marcos (Áncash): Es el municipio distrital más rico del Perú. Ha llegado a recibir más de 500 millones de soles en un solo año solo por concepto de canon.

  • Distrito de Ilabaya y Jorge Basadre (Tacna): Municipalidades rurales con poblaciones pequeñas pero presupuestos asignados gigantescos.

  • Distritos de Torata (Moquegua) o Yarabamba (Arequipa): Zonas de influencia directa que manejan cientos de millones de soles anuales.


3. El Factor Humano: Incapacidad electa y resentimiento social

El gran cuello de botella se genera cuando estos fondos millonarios llegan a manos de alcaldes y gobernadores regionales que carecen de la preparación técnica o de equipos profesionales para gestionarlos. La incapacidad para formular expedientes técnicos viables provoca que el dinero se quede estancado.

Esta inacción gubernamental tiene un impacto social devastador:

  • Actitudes Reactivas: Las comunidades locales, al ver que pasan los años y siguen sin agua potable, sin postas médicas equipadas y sin carreteras pavimentadas, culpan directamente a la actividad extractiva que ven operar a pocos kilómetros.

  • El Quiebre de la Confianza: Se genera una legítima frustración en el ciudadano de a pie. El razonamiento es directo: "Si mi tierra produce oro, cobre o zinc, ¿por qué mi hijo sigue estudiando en un colegio con techos de calamina y sin internet?" La población no siempre distingue que la empresa privada ya pagó el impuesto y que es el Estado local el que no sabe cómo gastarlo. Esto rompe el tejido social y genera un resentimiento profundo.


4. El negocio político del conflicto: ¿Quiénes se aprovechan?

Este resentimiento es el ecosistema perfecto para los políticos oportunistas y las facciones radicales. En lugar de fiscalizar la ejecución presupuestal de sus alcaldes, utilizan la frustración de la gente como una plataforma para llegar al poder.

  • El Discurso Antiminero como Trampolín: Utilizan consignas ideológicas para culpar exclusivamente a la empresa formal de la pobreza de la región. Su estrategia es avivar el conflicto para ganar elecciones.

  • La Captura del Presupuesto: Una vez que estos líderes radicales o sin preparación técnica llegan a los gobiernos locales o regionales, la historia se repite. Se aprovechan del caudal de dinero entregado por la minería formal para alimentar redes de clientelismo político, financiar consultorías inútiles, inflar planillas burocráticas o dispersar el presupuesto en "obras enanas" (monumentos, plazas secundarias o lozas deportivas) que no cierran ninguna brecha de pobreza pero sirven para la foto del momento.


5. ¿Dónde está físicamente ese dinero?

Muchos se preguntan: si las mineras pagan e ingresan miles de millones a las regiones, ¿dónde está ese dinero si no se ve en las calles? La respuesta se encuentra en las cuentas del Banco de la Nación y en los reportes de saldos de balance del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF):

  1. Atrapado en "Saldos de Balance": Debido a la incapacidad de ejecución (las municipalidades rara vez ejecutan más del 60% de su presupuesto anual de proyectos), miles de millones de soles se quedan congelados año tras año en las cuentas corrientes de los municipios. El dinero está guardado en el banco mientras la población sufre necesidades.

  2. Expedientes Técnicos Deficientes y Arbitrajes: Millones de soles terminan judicializados o trabados en procesos de arbitraje debido a que los funcionarios locales contrataron constructoras dudosas o elaboraron perfiles técnicos tan mal hechos que las obras se paralizan a los pocos meses de empezar.

  3. Rechazo a Mecanismos Eficientes (Obras por Impuestos - OxI): El dinero se diluye en adendas interminables de licitaciones tradicionales. Las autoridades evitan usar el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) porque exige altos estándares técnicos a la municipalidad y elimina el manejo directo de dinero en efectivo por parte de los funcionarios públicos, reduciendo drásticamente el riesgo de desvíos.


Conclusión

El debate sobre la minería en el Perú debe dar un giro radical hacia la calidad y fiscalización de la gestión pública. El problema actual no es la falta de recursos; el dinero está en las arcas del Estado local. El verdadero enemigo del desarrollo es la alarmante debilidad institucional y la falta de meritocracia en los gobiernos subnacionales.

Mientras las autoridades locales siembren ineficiencia y los políticos radicales la utilicen como arma electoral para capturar presupuestos millonarios, el canon minero seguirá durmiendo en los bancos, postergando el bienestar de los peruanos y transformando la riqueza económica en un foco crónico de conflicto social.

LA MINERÍA POTENCIA OPORTUNIDADES

¿Por qué decimos que la minería potencia las oportunidades? La clave de la respuesta está en comprender que, al dinamizar la economía local con contribuciones financieras e infraestructura, se facilita el desarrollo sostenible. 

Primero, para dinamizar la economía local es necesario generar empleo, es decir, requerir más bienes y servicios locales. Adicionalmente, se debe impulsar el desarrollo de la infraes-tructura mediante la construcción de nuevas vías de comunicación, proyectos de electrificación, telecomunicaciones, recursos hídricos, salud y educación. 

Solo de esta manera se facilita el desarrollo sostenible, que se traduce en una gestión ambiental responsable, mayor productividad, más proyectos de desarrollo y, por ende, mejores oportunidades para todos los peruanos.


LA MINERÍA Y LA INVERSIÓN PÚBLICA

La mayor parte del porcentaje de inversión pública del país es financiada por el sector minero. En el periodo 2001- 2005, la inversión pública representó el 2.9% del total de inversiones, del cual la minería contribuyó con el 0.6%. En el periodo 2006-2011, la inversión pública subió a 12.4%, con un aporte minero de 12.8%.

El Perú necesita promover más inversión y especialmente en las regiones, porque la concentración y el centralismo también tienen que ver con la disminución de capacidades. Ante tal nivel de aporte económico de la minería, corresponde hacernos una pregunta. ¿Por qué las regiones no invierten adecuadamente con los aportes financieros de las empresas mineras? La respuesta es: por falta de capacidad de gestión. 




EL CANON MINERO

La minería, sin lugar a dudas, beneficia a los peruanos. Esto se refleja en más trabajo, nuevas carreteras, represamientos para almacenar agua en favor de la agricultura y la posibilidad de generar energía que permita llevar luz a los lugares más alejados del territorio nacional, entre otros beneficios. El efecto multiplicador de la minería es enorme, y eso también se refleja en los aportes a través del canon minero. 
La evolución de los ingresos por canon minero en las regiones del Perú ha ido creciendo desde el año 1996. En el primer semestre de 2012, las regiones recibieron más de S/. 29,000 millones por este concepto. Esto nos demuestra una vez más que la contribución de la minería es de gran importancia para los gobiernos distritales, regionales y nacionales, pues les permite mejorar su gestión y favorecer a la población en general. 


La distribución del canon minero en las regiones del Perú muestra, casi en su totalidad, una evolución positiva año a año. Las regiones que lideran esta lista son Áncash, La Libertad y Arequipa. Es evidente que uno de los problemas es que los recursos que reciben las regiones sean usados más eficientemente; para resolverlo deberemos trabajar en el fortalecimiento de las capacidades de gestión.





LA MINERÍA Y LAS INVERSIONES

Es alentador conocer que en los últimos 15 años las inversiones mineras en nuestro país han aumentado considerablemente. Como ya hemos mencionado, los proyectos de ampliación, los que cuentan con EIA aprobado y los que están en etapa de exploración suman alrededor de US$ 53,000 millones. Esto demuestra que el Perú es un país atractivo para los inversionistas nacionales y extranjeros. Fuente: Ministerio de Energía y Minas / Banco Central de Reserva del Perú, 2011. 
Solo en 2011, las inversiones mineras ascendieron a US$ 7,200 millones. Esto, a nivel macroeconómico, representó el 21% de la inversión privada, porcentaje que convierte a la minería en uno de los sectores con más inversiones en el país. 


Las inversiones mineras en el periodo 2012-2020 sumarán alrededor de US$ 42,000 millones. En la zona norte del Perú, la inversión minera proyectada en los próximos ocho años fluctúa entre los US$ 12,000 y US$ 13,000 millones para un mínimo de proyectos y ampliaciones identificadas. La mayoría de ellos (6 de los 12) se encuentran en Cajamarca. 
En la zona centro del Perú, la inversión minera proyectada para los próximos ocho años es de US$ 7,000 millones aproximadamente para 16 proyectos y ampliaciones (las más significativas por monto de inversión son la ampliación de Antamina, en Áncash, y la de Shougang, en Ica, la única mina de hierro del país). En el caso de Cerro de Pasco, en el distrito de Tinyahuarco está la ampliación de la mina Colquijirca, de Sociedad Minera El Brocal, con una inversión de US$ 330 millones.
La inversión minera proyectada en la zona sur del Perú para los próximos 10 años supera los US$ 23,000 millones según un informe de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). El emprendimiento más importante en términos de inversión es el proyecto Las Bambas, en Apurímac, con US$ 4,230 millones. 
Finalmente, hay que resaltar el esfuerzo de los funcionarios públicos que han tenido el valor y las agallas de aprobar proyectos en el pasado. Ojalá quienes estén más adelante en esos puestos las sigan teniendo.



LA MINERÍA Y COMPRAS LOCALES

Al igual que en el campo de la salud y educación, es necesario dar a conocer todos los ámbitos en que la minería aporta al desarrollo del Perú. Para eso, debemos comprender que la minería es una actividad que beneficia a todos: trabajadores, comunidades del entorno, la región donde se ubica la operación minera y, por lo tanto, al país.
Durante el año 2009, las adquisiciones totales de bienes y servicios superaron los S/. 19,000 millones. Es así que las empresas mineras se esfuerzan constantemente por fomentar y dinamizar las economías locales. La clave está en generar riqueza mediante la creación de cadenas productivas de bienes y servicios que permitan a los ciudadanos de las zonas de influencia de la minería ser partícipes de los beneficios que esta actividad genera.




MINERÍA, SALUD Y EDUCACIÓN

Para la minería, la salud y educación son rubros muy importantes. Esfundamental trabajar por los niños y jóvenes de las comunidades, y brindarles acceso a una mejor calidad de vida, pues ellos son el futuro del país. Sin duda, este esfuerzo debe ser un trabajo dirigido por los Gobiernos, apoyado por las empresas y respaldado por las mismas poblaciones. Este trabajo conjunto se traduce en infraestructura educativa adecuada y apoyo en los procesos de enseñanza, es decir, mediante la incorporación de tecnologías de la información y la capacitación de los docentes, entre otros aspectos.


En el campo de la salud ocurre lo mismo. Existen innumerables proyectos de apoyo a la salud que se desarrollan año a año en el interior del Perú, como las alianzas estratégicas entre empresas mineras y asociaciones de médicos extranjeros, que llevan a cabo campañas mé- dicas gratuitas en las zonas más recónditas del país. Estas iniciativas van acompañadas de donaciones importantes en equipos e infraestructura a los hospitales regionales, así como de entregas de medicinas y otros implementos médicos. Así, apoyamos puntualmente a la Sociedad Médica Peruano-Norteamericana (PAMS, por sus siglas en inglés) para sus actividades en Huancavelica y otras zonas del Perú. 
Todo ello puede sonar muy positivo y beneficioso para las comunidades más necesitadas; sin embargo, estas iniciativas deben realizarse en un ambiente propicio de coordinación entre la empresa y el Estado, que permita a los ciudadanos de las zonas de influencia de la minería ser partícipes de los beneficios que esta actividad genera, y no solo beneficiarios esporádicos de campañas eventuales. El aporte debe ser sostenido y coordinado. Más adelante hablaremos sobre la Responsabilidad Social Compartida (RSC).
 Ejemplo de la participación de Buenaventura en el mundo académico es el respaldo que da a muchas universidades, que va desde convenios para prácticas pre-profesionales hasta apoyo para la investigación y desarrollo.

LA MINERÍA Y EL EMPLEO

Cerca de 2.5 millones de peruanos dependen de la minería. De este número, alrededor de 180,000 son empleos directos y más de 500,000, indirectos. Adicionalmente, 1.9 millones de peruanos dependen de quienes trabajan en dicho sector.


No hay mejor remedio para luchar contra la pobreza que la generación de empleo formal. Por ello, el Perú debe estar orientado hacia la justicia social, que significa producción con calidad y empleo con oportunidades para todos. Esto permitirá el bienestar de nuestro país. 
Durante un viaje a Japón y Corea, un amigo me explicó que en la industria peruana del café trabajan 200,000 personas, lo cual, señaló, significa que se trata de una actividad sostenible que contribuye enormemente a la generación de puestos de trabajo. Luego le pregunté cuántos puestos de trabajo, de los 200,000 que mencionó, son formales, y me contestó: 10%. En cambio, los puestos de trabajo que genera la minería son 100% formales. Todos. 
Si consideramos la enorme cantidad de proyectos mineros que tienen Estudios de Impacto Ambiental (EIA) aprobados, los cuales demandarán una inversión de US$ 27,273 millones en los próximos cinco años, veremos que con su puesta en marcha se generará más de un millón de nuevos puestos de trabajo que, por supuesto, son formales.

CONTRIBUCIÓN DE LA MINERÍA RESPONSABLE.

Gran parte del desarrollo del Perú se debe a la minería. El sector minero contribuye activamente en las exportaciones nacionales, compras e inversiones. Por ejemplo, los productos mineros conformaron más del 60% del total de las exportaciones nacionales desde enero hasta mayo de 2012. De igual forma, en el año 2011 hubo más de 820,000 trabajadores vinculados a este sector, lo que demuestra que la minería también juega un rol de suma importancia en la generación de empleos directos e indirectos. 
Por ejemplo, existen interesantes casos de éxito exportador, gracias a la generación de empleo indirecto de la minería, cuyos protagonistas son artesanos de diversos campos: platería, cerámica, retablos, orfebrería, confecciones, etcétera. Nada más motivador que ver los frutos del trabajo de peruanos admirados en el mundo. Por ellos seguiremos adelante.


Recordemos siempre que la gran empresa peruana llamada “Perú Sociedad Anónima”, de la cual todos somos accionistas, debería ser la más eficiente, la más competente, la de mayores recursos y, por supuesto, contar con personal altamente calificado y bien remunerado, cuyo talento contribuirá al mejor funcionamiento de la economía. He aquí algunos ejemplos concretos del aporte de la minería a nuestro país

Empleo

Salud y educación

Compras Locales

Inversiones

Impuestos

Canon Minero

Inversión Publica

La Minería Potencia Oportunidades


Te invito a seguir leyendo, en las siguientes entradas encontraras el detalle de lo mencionado anteriormente.

PBI NACIONAL Y PBI MINERO.

Mucho se ha dicho, peyorativamente, que la economía de nuestro país es “primario-exportadora” y que depende principalmente de sus recursos naturales, por lo que, si se quiere tener un desarrollo armónico, eso debería cambiar. 
Sin embargo, con el aporte de economistas como Juan José Garrido Koechlin, podemos notar que la economía peruana es terciaria o de servicios, como tantas otras en el mundo. Este tipo de economía se caracteriza por ser altamente productiva, pues es la que más contribuye al Producto Bruto Interno (PBI) de una nación, como veremos en los gráficos de la siguiente página.

Un claro ejemplo es el gran impacto que tiene la minería en las regiones del Perú. De un PBI total de US$ 180,000 millones, solo el 45% se genera en Lima, mientras que el 55%, en las regiones. Esto demuestra el impacto positivo que tiene la minería en la descentralización, en especial en las zonas altoandinas del Perú. Decir que la minería no contribuye es un absurdo, y eso debemos saberlo con claridad.


No cabe duda que la pobreza se encuentra fuera de las grandes ciudades, en especial en el área rural, y focalizada en la selva y en la zona altoandina, que es donde la actividad minera se desarrolla. Sin embargo, el sector minero tiene un impacto muy importante en las cifras macroeconómicas del país, así como en los encadenamientos con otras industrias como los servicios, la construcción, la metalmecánica, entre otras. Ese impacto se refleja con claridad en la contribución de la minería en el PBI regional, las exportaciones y la generación de divisas, así como en los ingresos tributarios, que son sumamente necesarios para el desarrollo del Perú.


Como reza el dicho, “del cuero salen las correas”, es importante que el sector minero peruano siga creciendo con responsabilidad ambiental y social, y sobre todo de la mano de las poblaciones aledañas a los proyectos y operaciones.



PANORAMA DEL SECTOR MINERO

A lo largo de la historia, la minería ha sido una actividad fundamental para el desarrollo de la economía peruana. Sin embargo, su función ha ido variando al mismo tiempo que su importancia. En las épocas pre-inca e inca, por ejemplo, su rol era ornamental. Los metales preciosos eran usados por la élite política y religiosa, pero no formaban parte de los tributos que se debían pagar a los Gobiernos.

Tras la conquista, la minería se convirtió en el gran soporte económico del virreinato. Así, entre los siglos XVI y XVII se acumularon grandes cantidades de oro y plata, que constituyeron la fuente de riqueza de la corona española. A pesar de ello, la actividad minera se detuvo durante el proceso de emancipación, para resurgir más adelante luego de la instauración de la República.

En la actualidad, la minería es la columna vertebral de la economía del Perú. Nuestro país ha logrado un sitial importante en la producción minera mundial, ubicándose entre los primeros países productores de plata, cobre, zinc, estaño, plomo y oro.


1.2 EL CÍRCULO VIRTUOSO

Este nivel de producción, que se ha logrado con muchos años de esfuerzo y dedicación, es posible gracias a un círculo virtuoso que define la continuidad del negocio minero, cuyas fases son las siguientes: exploración, descubrimiento, desarrollo y producción de un proyecto. Todos estos pasos deben ser cumplidos en un marco de seguridad y responsabilidad, tanto con el medio ambiente, como con las comunidades vecinas.

Es evidente que la minería trabaja con recursos no renovables, por lo que la continuidad del negocio depende concretamente del cumplimiento de este ciclo. Es destacable la exploración en este aspecto, ya que de ella y de la tecnología depende el futuro de la minería y las industrias extractivas en general.


1.3 PBI NACIONAL Y PBI MINERO

Mucho se ha dicho, peyorativamente, que la economía de nuestro país es “primario-exportadora” y que depende principalmente de sus recursos naturales, por lo que, si se quiere tener un desarrollo armónico, eso debería cambiar. 

Sin embargo, con el aporte de economistas como Juan José Garrido Koechlin, podemos notar que la economía peruana es terciaria o de servicios, como tantas otras en el mundo. Este tipo de economía se caracteriza por ser altamente productiva, pues es la que más contribuye al Producto Bruto Interno (PBI) de una nación, como veremos en los gráficos de la siguiente página.


Un claro ejemplo es el gran impacto que tiene la minería en las regiones del Perú. De un PBI total de US$ 180,000 millones, solo el 45% se genera en Lima, mientras que el 55%, en las regiones. Esto demuestra el impacto positivo que tiene la minería en la descentralización, en especial en las zonas altoandinas del Perú. Decir que la minería no contribuye es un absurdo, y eso debemos saberlo con claridad.


No cabe duda que la pobreza se encuentra fuera de las grandes ciudades, en especial en el área rural, y focalizada en la selva y en la zona altoandina, que es donde la actividad minera se desarrolla. Sin embargo, el sector minero tiene un impacto muy importante en las cifras macroeconómicas del país, así como en los encadenamientos con otras industrias como los servicios, la construcción, la metalmecánica, entre otras. Ese impacto se refleja con claridad en la contribución de la minería en el PBI regional, las exportaciones y la generación de divisas, así como en los ingresos tributarios, que son sumamente necesarios para el desarrollo del Perú.

Como reza el dicho, “del cuero salen las correas”, es importante que el sector minero peruano siga creciendo con responsabilidad ambiental y social, y sobre todo de la mano de las poblaciones aledañas a los proyectos y operaciones.

1.4 PRODUCCIÓN MINERA

Tan solo en la última década, la producción peruana de oro, plata y cobre ha tenido un crecimiento sorprendente. Como mencionamos al principio de este capítulo, debemos esforzarnos para que ese crecimiento continúe mediante la aplicación del círculo virtuoso. Así, las empresas mineras ponen de su parte: exploran, encuentran mineral, establecen su potencial y deciden invertir para generar riqueza, y lo hacen de la manera más eficiente, tanto en lo económico como en lo social y ambiental.


Las comunidades de las zonas altoandinas del Perú, donde se encuentran principalmente los yacimientos mineros, deberían apoyar el desarrollo de los nuevos proyectos.

Por su parte, el Estado debe aportar lo que le corresponde: acelerar los procesos administrativos y generar un entorno favorable a la inversión. Solo así la producción minera podrá seguir creciendo.


1.5 POTENCIAL MINERO

El Perú tiene un gran potencial geológico en las zonas altoandinas, gracias al cual importantes empresas líderes desarrollan proyectos de envergadura. Nuestros minerales tienen gran demanda en mercados como Estados Unidos, China, Suiza, Japón, Canadá o en los países de la Unión Europea.


Sin embargo, lo que sorprende es que, de todo el territorio nacional, conformado por 128 millones de hectáreas, solo el 1.1% está destinado a la exploración y explotación minera. Si usamos nuestros recursos con responsabilidad, incluso podríamos contribuir a erradicar la pobreza en un 27% de la población ubicada en zonas altoandinas, lugares en donde se desarrolla la minería.

Toda esta riqueza hay que ponerla en valor, considerando también que tenemos una infinidad de proyectos e inversiones que superarán los US$ 53,000 millones en los próximos años, para lograr que el impacto positivo de la minería en la economía peruana continúe siendo una realidad.

CONTRIBUCIÓN DE LA MINERÍA RESPONSABLE.

Gran parte del desarrollo del Perú se debe a la minería. El sector minero contribuye activamente en las exportaciones nacionales, compras e inversiones. Por ejemplo, los productos mineros conformaron más del 60% del total de las exportaciones nacionales desde enero hasta mayo de 2012. De igual forma, en el año 2011 hubo más de 820,000 trabajadores vinculados a este sector, lo que demuestra que la minería también juega un rol de suma importancia en la generación de empleos directos e indirectos. 

Por ejemplo, existen interesantes casos de éxito exportador, gracias a la generación de empleo indirecto de la minería, cuyos protagonistas son artesanos de diversos campos: platería, cerámica, retablos, orfebrería, confecciones, etcétera. Nada más motivador que ver los frutos del trabajo de peruanos admirados en el mundo. Por ellos seguiremos adelante.

 Recordemos siempre que la gran empresa peruana llamada “Perú Sociedad Anónima”, de la cual todos somos accionistas, debería ser la más eficiente, la más competente, la de mayores recursos y, por supuesto, contar con personal altamente calificado y bien remunerado, cuyo talento contribuirá al mejor funcionamiento de la economía. He aquí algunos ejemplos concretos del aporte de la minería a nuestro país.




2.1 EMPLEO

Cerca de 2.5 millones de peruanos dependen de la minería. De este número, alrededor de 180,000 son empleos directos y más de 500,000, indirectos. Adicionalmente, 1.9 millones de peruanos dependen de quienes trabajan en dicho sector.


No hay mejor remedio para luchar contra la pobreza que la generación de empleo formal. Por ello, el Perú debe estar orientado hacia la justicia social, que significa producción con calidad y empleo con oportunidades para todos. Esto permitirá el bienestar de nuestro país. 

Durante un viaje a Japón y Corea, un amigo me explicó que en la industria peruana del café trabajan 200,000 personas, lo cual, señaló, significa que se trata de una actividad sostenible que contribuye enormemente a la generación de puestos de trabajo. Luego le pregunté cuántos puestos de trabajo, de los 200,000 que mencionó, son formales, y me contestó: 10%. En cambio, los puestos de trabajo que genera la minería son 100% formales. Todos. 

Si consideramos la enorme cantidad de proyectos mineros que tienen Estudios de Impacto Ambiental (EIA) aprobados, los cuales demandarán una inversión de US$ 27,273 millones en los próximos cinco años, veremos que con su puesta en marcha se generará más de un millón de nuevos puestos de trabajo que, por supuesto, son formales.


2.2 SALUD Y EDUCACIÓN

Para la minería, la salud y educación son rubros muy importantes. Esfundamental trabajar por los niños y jóvenes de las comunidades, y brindarles acceso a una mejor calidad de vida, pues ellos son el futuro del país. Sin duda, este esfuerzo debe ser un trabajo dirigido por los Gobiernos, apoyado por las empresas y respaldado por las mismas poblaciones. Este trabajo conjunto se traduce en infraestructura educativa adecuada y apoyo en los procesos de enseñanza, es decir, mediante la incorporación de tecnologías de la información y la capacitación de los docentes, entre otros aspectos.

En el campo de la salud ocurre lo mismo. Existen innumerables proyectos de apoyo a la salud que se desarrollan año a año en el interior del Perú, como las alianzas estratégicas entre empresas mineras y asociaciones de médicos extranjeros, que llevan a cabo campañas mé- dicas gratuitas en las zonas más recónditas del país. Estas iniciativas van acompañadas de donaciones importantes en equipos e infraestructura a los hospitales regionales, así como de entregas de medicinas y otros implementos médicos. Así, apoyamos puntualmente a la Sociedad Médica Peruano-Norteamericana (PAMS, por sus siglas en inglés) para sus actividades en Huancavelica y otras zonas del Perú. 

Todo ello puede sonar muy positivo y beneficioso para las comunidades más necesitadas; sin embargo, estas iniciativas deben realizarse en un ambiente propicio de coordinación entre la empresa y el Estado, que permita a los ciudadanos de las zonas de influencia de la minería ser partícipes de los beneficios que esta actividad genera, y no solo beneficiarios esporádicos de campañas eventuales. El aporte debe ser sostenido y coordinado. Más adelante hablaremos sobre la Responsabilidad Social Compartida (RSC).

 Ejemplo de la participación de Buenaventura en el mundo académico es el respaldo que damos a muchas universidades, que va desde convenios para prácticas pre-profesionales hasta apoyo para la investigación y desarrollo. 


2.3 COMPRAS LOCALES

Al igual que en el campo de la salud y educación, es necesario dar a conocer todos los ámbitos en que la minería aporta al desarrollo del Perú. Para eso, debemos comprender que la minería es una actividad que beneficia a todos: trabajadores, comunidades del entorno, la región donde se ubica la operación minera y, por lo tanto, al país.

Durante el año 2009, las adquisiciones totales de bienes y servicios superaron los S/. 19,000 millones. Es así que las empresas mineras se esfuerzan constantemente por fomentar y dinamizar las economías locales. La clave está en generar riqueza mediante la creación de cadenas productivas de bienes y servicios que permitan a los ciudadanos de las zonas de influencia de la minería ser partícipes de los beneficios que esta actividad genera.


2.4 INVERSIONES

Es alentador conocer que en los últimos 15 años las inversiones mineras en nuestro país han aumentado considerablemente. Como ya hemos mencionado, los proyectos de ampliación, los que cuentan con EIA aprobado y los que están en etapa de exploración suman alrededor de US$ 53,000 millones. Esto demuestra que el Perú es un país atractivo para los inversionistas nacionales y extranjeros. Fuente: Ministerio de Energía y Minas / Banco Central de Reserva del Perú, 2011. 

Solo en 2011, las inversiones mineras ascendieron a US$ 7,200 millones. Esto, a nivel macroeconómico, representó el 21% de la inversión privada, porcentaje que convierte a la minería en uno de los sectores con más inversiones en el país. 




Las inversiones mineras en el periodo 2012-2020 sumarán alrededor de US$ 42,000 millones. En la zona norte del Perú, la inversión minera proyectada en los próximos ocho años fluctúa entre los US$ 12,000 y US$ 13,000 millones para un mínimo de proyectos y ampliaciones identificadas. La mayoría de ellos (6 de los 12) se encuentran en Cajamarca. 

En la zona centro del Perú, la inversión minera proyectada para los próximos ocho años es de US$ 7,000 millones aproximadamente para 16 proyectos y ampliaciones (las más significativas por monto de inversión son la ampliación de Antamina, en Áncash, y la de Shougang, en Ica, la única mina de hierro del país). En el caso de Cerro de Pasco, en el distrito de Tinyahuarco está la ampliación de la mina Colquijirca, de Sociedad Minera El Brocal, con una inversión de US$ 330 millones.

La inversión minera proyectada en la zona sur del Perú para los próximos 10 años supera los US$ 23,000 millones según un informe de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). El emprendimiento más importante en términos de inversión es el proyecto Las Bambas, en Apurímac, con US$ 4,230 millones. 

Finalmente, hay que resaltar el esfuerzo de los funcionarios públicos que han tenido el valor y las agallas de aprobar proyectos en el pasado. Ojalá quienes estén más adelante en esos puestos las sigan teniendo.


2.5 IMPUESTOS 

El pago de impuestos de la actividad minera también cumple un rol de suma importancia para el crecimiento y desarrollo del país, porque genera recursos fiscales que son aprovechados en el financiamiento de ciertos gastos, como amortizar la deuda pública o cubrir el presupuesto de inversión y gasto corriente del Estado.

La construcción de escuelas y carreteras, por ejemplo, es un caso palpable del aporte de la minería a través del pago de impuestos, el cual impulsa el desarrollo de las comunidades y produce efectos en la dinamización de las economías locales.


Actualmente, el Impuesto a la Renta Corporativo del Perú de los sectores minería e hidrocarburos genera el 40% de los ingresos, lo que equivale a una contribución en la última década de S/. 39,888.8 millones. En el año 2010, el Impuesto a la Renta pagado por la minería representó el 39% del total de esa recaudación, de modo que es el sector que mayores ingresos aportó al Estado. Asimismo, el sector minero aportó S/. 38,700 millones entre 2006 y 2010, y ha contribuido con el 81% de los impuestos recaudados en la última década. 

Uno de los principales problemas de la economía peruana es la informalidad, que se calcula entre el 50% y el 60% del PBI, lo cual redunda en la evasión tributaria. El sector minero peruano representa el 8% del PBI, aunque algunas fuentes sugieren que podría ser del orden del 15%. 

En una economía totalmente formal, la contribución del Impuesto a la Renta debería estar en línea con la contribución al PBI. Es así que encontramos un desbalance entre el 8% de la contribución al PBI y el 40% del Impuesto a la Renta de la minería debido a la gran informalidad de la economía peruana. La política tributaria deberá estar orientada en el futuro a ampliar la base tributaria y no a penalizar a los que ya contribuyen.

2.6 CANON MINERO

La minería, sin lugar a dudas, beneficia a los peruanos. Esto se refleja en más trabajo, nuevas carreteras, represamientos para almacenar agua en favor de la agricultura y la posibilidad de generar energía que permita llevar luz a los lugares más alejados del territorio nacional, entre otros beneficios. El efecto multiplicador de la minería es enorme, y eso también se refleja en los aportes a través del canon minero. 

La evolución de los ingresos por canon minero en las regiones del Perú ha ido creciendo desde el año 1996. En el primer semestre de 2012, las regiones recibieron más de S/. 29,000 millones por este concepto. Esto nos demuestra una vez más que la contribución de la minería es de gran importancia para los gobiernos distritales, regionales y nacionales, pues les permite mejorar su gestión y favorecer a la población en general. 


La distribución del canon minero en las regiones del Perú muestra, casi en su totalidad, una evolución positiva año a año. Las regiones que lideran esta lista son Áncash, La Libertad y Arequipa. Es evidente que uno de los problemas es que los recursos que reciben las regiones sean usados más eficientemente; para resolverlo deberemos trabajar en el fortalecimiento de las capacidades de gestión.



2.7 INVERSIÓN PÚBLICA

La mayor parte del porcentaje de inversión pública del país es financiada por el sector minero. En el periodo 2001- 2005, la inversión pública representó el 2.9% del total de inversiones, del cual la minería contribuyó con el 0.6%. En el periodo 2006-2011, la inversión pública subió a 12.4%, con un aporte minero de 12.8%.

El Perú necesita promover más inversión y especialmente en las regiones, porque la concentración y el centralismo también tienen que ver con la disminución de capacidades. Ante tal nivel de aporte económico de la minería, corresponde hacernos una pregunta. ¿Por qué las regiones no invierten adecuadamente con los aportes financieros de las empresas mineras? La respuesta es: por falta de capacidad de gestión. 


2.8 LA MINERÍA POTENCIA OPORTUNIDADES

¿Por qué decimos que la minería potencia las oportunidades? La clave de la respuesta está en comprender que, al dinamizar la economía local con contribuciones financieras e infraestructura, se facilita el desarrollo sostenible. 

Primero, para dinamizar la economía local es necesario generar empleo, es decir, requerir más bienes y servicios locales. Adicionalmente, se debe impulsar el desarrollo de la infraes-tructura mediante la construcción de nuevas vías de comunicación, proyectos de electrificación, telecomunicaciones, recursos hídricos, salud y educación. 

Solo de esta manera se facilita el desarrollo sostenible, que se traduce en una gestión ambiental responsable, mayor productividad, más proyectos de desarrollo y, por ende, mejores oportunidades para todos los peruanos.